Ven, acércate más y cuéntame tus miedos, que soy capaz de quitártelos de un golpe.
Imagínate un edificio, alto, altísimo con vistas a toda la ciudad, te dejo elegirla, con ventanas más grandes que nosotros, pero no te arrimes mucho ya sabes lo miedica que puedo llegar a ser, por ellas cuando comienza el día parece que el sol se presenta en exclusiva en nuestra casa y por las noches la fina luz de la luna nos arropa en nuestras sabanas. Sofás llenos de mantas, mesas llenas de revistas y libros que nunca terminaré de leer, cocina americana, cuadros y fotografías colgados por toda la casa, y por supuesto, juguetes por el suelo.
P.D. Estamos a tan sólo un mes de nuestro viaje a París, te quieramo.



