oloramelocoton
Una vez en Diciembre.
Bienvenido Diciembre. Demos una fiesta de bienvenida al frío, a las bufandas, a las narices rojas y a las caras coloradas. Digamos hola a las orejeras, a los abrigos, a los guantes, a las tardes de manta y sofá. Abramos la puerta a las Navidades, a los árboles de navidad y los belenes a la entrada de las puertas. Tengamos los brazos abiertos a los días de lluvia, a la calefacción del coche, al vapor de las ventanas y a los abrazos que más calor nos dan. A los besos en la nariz, al apretón de manos, a los cuerpos congelados de frío, a las duchas interminables, a los polvorones y a esos kilitos de más que siempre se quedan con nosotros por estas fechas. Sonriamos a la noche que siempre aparece antes, a las campanadas, a las cenas familiares, a los regalos sorpresa, a los juegos de cartas, a esas luces que se encienden y se apagan cada diez minutos.
Agarremos la alegría y las ganas de vivir para que, al menos, nos dure un poquito más que treinta días mal usados. Sed felices pero no solo ahora... si no los trescientos sesenta y cinco días del año.
Matémonos a abrazos.
Quizá intenté engañarme pensando que tú serías el que me abriría la cama por las noches y me dejaría el hueco derecho calentito. Quizá me obsesioné demasiado en que todo fuera bonito y acabó siendo un asco. Quizá quise atarte a la pata de mi cama cuando tú lo único que querías era tomar un café tirado en el sofá. Quizá te obligué de alguna manera a quererme como yo quería que lo hicieras y no te dejé quererme como tu querías hacerlo. Quizá estaba demasiado convencida de que tú y yo seríamos uno y de que me acompañarías un ratito cada día a darnos cariño debajo de los árboles. Quizá pretendí que fuéramos algo que no querías ser. Quizá desee tanto que me llamaras por sorpresa para decirme que me quieres que acabé agobiándote yo con te quieros de hojalata. Quizá pensé que tú podrías darme eso que yo tanto buscaba y al final resulta que te estoy pidiendo más de lo que me puedes ofrecer. Quizá me vuelvo un poco tonta cuando te digo todo esto pensando que, quizá, algún día llegarás a sentir todo lo que yo siento.
Puede ser peor asumir que tal vez lo nuestro dura lo que dure dura.
¿A quién pretendo engañar? Nunca fuiste uno más pero tampoco el amor de mi vida.
Paris je t'aime..
Reflexiones.
¿Sabéis? Siempre he sido unaniña muy torpe, una niña que ha querido crecer demasiado rápido, queha querido enamorarse demasiado pronto, que ha querido tener unas responsabilidades queno le correspondían.
He sido y soy alguien que haquerido ayudar y no ha podido. Ha querido evolucionar y se ha estancado. Haquerido enamorarse y le han roto el corazón. Ha querido hacer cosas que todo elmundo le prohibía y se ha llevado el batacazo. Haquerido tomar sus propias decisiones y se ha equivocado.
Resumiendo, he sido una niña ysoy una mujer que he querido elegir mi camino y ahora me encuentro totalmenteperdida.¿Habéis tenido la sensación alguna vez de que no encajáis en ningúnsitio? Pues más o menos es lo que siento yo ahora.
Es raro y a veces me paro apensarlo y realmente me parece estúpido. Si estás rodeada de personas que tequieren, estás estudiando una buena carrera, tienes una familia que teapoya...¿qué es lo que realmente me falta para sentir que de una vez por todasestoy completa? ¿Qué es lo que realmente necesito para que algo me motive comoantes?
Siempre he intentado marcarmeunos objetivos y unas metas que al final siempre se me olvidan. Sisupuestamente yo tenía esas finalidades... ¿porqué al final siempre dejan de tener importancia? Nuncame he entendido y nunca me entenderé. Quiero una cosa, lucho por conseguirla ycuando la tengo es como que ya no la necesito... y me pasa totalmente alcontrario con las personas.
La mayoría de la gente cuando luchapor alguien y lo consigue, con el tiempo dejan de valorarlo de la misma manera.Yo soy todo lo contrario. Cuanto más tiempo pasa más te valoraré, más te querréy lo peor de todo... más te necesitaré. Hasta el punto de que empezaré a mirarmás por ti que por mi.
¿Quizá lo que necesito esquererme un poco más? ¿Quizá lo que debería hacer sería centrarme más en mi ydejar de preocuparme tanto por el resto del mundo? ¿Quizá lo que yo quiero eslo que intento que a los demás no les falte? ¿De verdad soy la única a la que se le pasa por lacabeza todo esto...?
Esto tiene menos sentido...
que cuando te quitas las zapatillas para estirarte y cuando te las vas a poner solo hay una y la otra se la ha tragado el mismo agujero temporal que se traga los bolis, las minas de los portaminas y las gomas, en serio estoy medio descalzo WTF?
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